Ejercicios de animación
Series cortas de práctica para entender peso, aceleración y anticipación antes de meterlos en una escena. Se trabaja con objetos simples y ciclos breves, sin decorado, para concentrar la atención en el movimiento.
Las capacidades de Rollabigfatone están organizadas alrededor de una idea simple: se aprende animación animando. Cada formato de trabajo resuelve una parte concreta del proceso, desde el primer boceto hasta la pieza terminada, y se puede combinar según el tipo de proyecto que tengas entre manos.
Series cortas de práctica para entender peso, aceleración y anticipación antes de meterlos en una escena. Se trabaja con objetos simples y ciclos breves, sin decorado, para concentrar la atención en el movimiento.
Traducir una idea a viñetas utilizables: encuadre, continuidad, elipsis y ritmo. Se revisan tableros reales y se decide cuándo un plano necesita más detalle y cuándo conviene dejarlo abierto para la producción.
Sesiones de captura con cadencia fija, corrección de iluminación continua y control de continuidad entre tomas. Es el formato donde se notan los errores de planificación y donde se aprende a resolverlos en el set.
Material grabado para consultar a tu ritmo: montaje de escenarios pequeños, elección de materiales, anclajes de figuras y ajustes de cámara. Se puede volver sobre un fragmento cuando aparece la duda durante la producción.
Piezas breves con principio y final, pensadas para terminarse. El objetivo no es la extensión sino cerrar una historia con decisiones coherentes de escenario, movimiento y montaje.
El espacio de trabajo reúne timeline interactivo, galería audiovisual y biblioteca creativa. Ahí se ordenan tomas, se comparan versiones y se guardan referencias para no perder lo que ya funcionó.
Si algo se atasca durante un taller de stop motion o una entrega de storyboard, conviene saber de antemano por dónde escribir y cuánto tardamos en responder. Atendemos dudas sobre acceso a las videoclases, revisión de ejercicios cuadro por cuadro, problemas con el timeline interactivo y consultas sobre materiales de la biblioteca creativa. No hay un único buzón: cada tipo de consulta tiene su vía y su ritmo.
Antes de escribir, revisa la sección de preguntas frecuentes: la mayoría de los problemas con la captura cuadro por cuadro, los permisos de la galería audiovisual y la exportación de proyectos ya están resueltos ahí. Si tu caso no aparece, entonces sí, escríbenos y lo revisamos con calma.
Consulta también nuestras condiciones de uso y la política de privacidad si tu duda tiene que ver con datos personales o con el uso del material publicado en los cursos.
Antes de inscribirte conviene saber cómo leemos cada propuesta. Estas notas aclaran los límites reales de los talleres, las videoclases y las prácticas cuadro por cuadro, para que nadie llegue esperando algo que el programa no cubre.
Cuando hablamos de stop motion nos referimos a captura fotograma a fotograma con figuras físicas, sets reales y luz continua. Si buscas rigging digital, simulación o composición vectorial, este no es el espacio. Los ejercicios parten de materiales tangibles: plastilina, títeres, recortes o maquetas pequeñas.
Los tableros que se producen en los talleres sirven para planificar rodaje y montaje. No son piezas de portafolio terminadas ni ilustración editorial. Si tu interés es dibujo acabado, hay otros recorridos; aquí el boceto cumple una función de producción.
Las prácticas cuadro por cuadro requieren constancia: capturar, revisar y volver a capturar. No prometemos resultados con sesiones aisladas. Cada módulo asume que puedes dedicar tiempo entre clases a manipular el set, corregir continuidad y exportar pruebas.
Trabajamos con cámara de teléfono o DSLR básica, trípode firme y una fuente de luz que puedas regular. No exigimos estudio profesional. Sí pedimos un espacio donde el set pueda quedarse armado entre sesiones, porque desmontar y volver a montar rompe la continuidad del movimiento.
No somos una escuela de guion cinematográfico, doblaje ni postproducción de audio avanzada. La biblioteca creativa y la galería audiovisual son recursos de consulta y referencia, no sustitutos de formación técnica en áreas fuera de la animación y la narrativa visual breve.
Cada bloque de la plataforma responde a una forma distinta de producir animación. No son niveles cerrados: puedes entrar por el taller que más te sirva y combinar ejercicios de otros según el proyecto que traigas. Aquí se explica qué incluye cada formato, en qué se diferencia y para quién funciona mejor.
Si dudas entre dos rutas, revisa primero el enfoque general de la escuela: ahí se detalla cómo se encadenan las prácticas antes de elegir un formato concreto.
Se trabaja el paso previo a cualquier rodaje: bocetos de plano, secuenciación, ritmo y decisiones de cámara. Cada sesión parte de una idea breve y termina en un tablero revisable. Incluye videoclases sobre encuadre, ejercicios de viñeta rápida y una revisión conjunta del tablero antes de pasar a producción.
Ver el tallerPensado para quien quiere medir el movimiento con las manos. Se animan ciclos cortos, gestos y transiciones sobre set pequeño, con captura continua y revisión del timeline. El foco está en la cadencia, la continuidad de las figuras y la lectura del movimiento al reproducir la secuencia completa.
Cómo funciona la prácticaFormato para desarrollar una pieza animada de principio a fin: idea, storyboard, escenario, rodaje y montaje. Se acompaña cada iteración con devoluciones sobre estructura y ritmo, y se exige cerrar una versión antes de abrir la siguiente. Adecuado si ya tienes una historia en mente y necesitas ordenarla.
Plantear un proyectoAcceso al estudio de animación, al timeline interactivo y a la galería audiovisual con piezas de referencia. Sirve como apoyo transversal: consultar escenarios, revisar secuencias resueltas y reutilizar recursos entre talleres. Se puede usar en paralelo a cualquier otro formato.
Explorar la plataformaEstos comentarios vienen de personas que pasaron por los ejercicios de animación, los talleres de storyboard y las prácticas cuadro por cuadro. No hablan de motivación ni de promesas: hablan de piezas terminadas, de decisiones técnicas que resolvieron a mitad de camino y de lo que cambió en su forma de trabajar después de varias iteraciones.
Los recogemos tal como llegan, con el detalle concreto que cada quien quiso compartir. Si algo se repite entre ellos, suele ser la parte de planificación: bocetar antes de mover la figura ahorra horas de set.
Llegué sabiendo mover figuras pero sin idea de ritmo. El taller de storyboard me obligó a dibujar el plano completo antes de tocar la cámara y ahí entendí por qué se me rompía la continuidad. Terminé un plano de once segundos con fondo modular y todavía lo uso como pieza de portafolio.
Mi problema era el set: cada vez que movía un personaje se caía media pared. En las prácticas de construcción aprendí a anclar los fondos y a separar suelos por módulos. Ahora monto, grabo y desmonto en la misma mesa sin perder la iluminación entre tomas.
Lo que más me sirvió fue la parte de secuenciación. Antes animaba plano por plano sin pensar en el conjunto. Con el timeline interactivo empecé a revisar cadencia y a detectar dónde sobraban cuadros. La primera pieza narrativa que armé quedó más corta y más clara que todo lo anterior.
Entré sin experiencia previa en animación. Los ejercicios cuadro por cuadro me dieron una rutina: probar, revisar, corregir y volver a capturar. Aprendí a elegir materiales según la escala y a iluminar con lo que tenía en casa. La galería audiovisual del curso me ayudó a comparar mi trabajo con otros procesos.
Ya trabajaba en ilustración y quería pasar a animación. El taller de storyboard me enseñó cuándo detallar una viñeta y cuándo dejarla suelta. Eso cambió mi forma de revisar con el equipo: ahora separo el tablero de intención del de producción y las discusiones son más cortas.