Our Work

Quiénes sostienen Rollabigfatone

Un equipo pequeño que anima, corrige y vuelve a animar. No vendemos una promesa de industria: enseñamos el oficio tal como lo practicamos en nuestro propio estudio, con las manos manchadas de plastilina y la timeline abierta.

Trabajamos con personas que quieren contar algo, aunque todavía no sepan cómo moverlo.

Rollabigfatone nació como un taller entre amigos que grababan cuadro por cuadro en una mesa de cocina. Con los años se convirtió en una escuela online, pero conservamos esa lógica de prueba y error: cada ejercicio se anima, se revisa y se vuelve a montar hasta que el movimiento tiene sentido.

Para quién abrimos la puerta

Ilustradores que quieren dar movimiento a sus personajes, docentes que buscan una herramienta narrativa, gente que llega sin experiencia previa y solo trae una historia corta en la cabeza. No pedimos portafolio ni equipo profesional: pedimos constancia para sostener una secuencia de veinticuatro cuadros por segundo sin abandonarla a la mitad.

Cómo entendemos la animación

Antes de la técnica está la intención. Un plano funciona cuando sabemos qué debe sentir quien lo mira, y eso se decide en el storyboard, no en el software. Por eso nuestros cursos empiezan por el boceto, la secuenciación y la puesta en escena, y solo después entran la captura, la iluminación y el montaje final.

El estudio como aula

Grabamos las videoclases dentro del mismo set donde producimos nuestras piezas. Se ven los cables, los soportes improvisados y los errores que corregimos en vivo. Esa transparencia es parte del método: quien aprende entiende que un plano limpio esconde muchas iteraciones y que equivocarse forma parte del proceso, no lo interrumpe.

Un tono cercano, sin atajos

Hablamos claro, sin jerga innecesaria y sin prometer resultados que dependen del trabajo de cada quien. Respondemos dudas por correo, revisamos ejercicios y damos retroalimentación concreta sobre ritmo, continuidad y encuadre. La comunidad se construye en esa conversación, no en un catálogo de cursos vistosos.

Con quién trabajamos y por qué

Detrás de cada taller y cada pieza animada hay acuerdos con estudios, escuelas y colectivos que prestan set, materiales o tiempo de revisión. No son patrocinios de escaparate: son colaboraciones donde alguien abre su mesa de trabajo para que el alumnado practique con restricciones reales.

Estudio Mariposa Corta

Taller de animación en Guadalajara que cede su set de mesa para las prácticas de plano secuencia. Sus animadores revisan los primeros cortes y señalan problemas de continuidad antes de que el ejercicio se cierre.

Colectivo Cuadro Suelto

Grupo de stop motion independiente que comparte su biblioteca de escenarios modulares. Gracias a ellos, varias generaciones han podido montar decorados intercambiables sin comprar material nuevo cada trimestre.

Escuela Taller Norte 12

Programa de formación audiovisual en Hermosillo. Aporta aulas para las sesiones presenciales de storyboard y conecta al alumnado con proyectos narrativos de la región.

Fondo Imagen Viva

Apoyo para la producción de piezas de fin de curso. Cubre traslados de material y horas de estudio, y pide a cambio que cada proyecto entregue su documentación de proceso abierta.

Archivo Sonoro Bajío

Banco de ambientes y efectos que usamos en las prácticas de sincronía. Sus registros de campo permiten trabajar el ritmo sonoro sin depender de librerías genéricas.

Red de Animadores del Pacífico

Encuentro anual donde presentamos los cortos del taller. La red organiza mesas de crítica y empareja a estudiantes con animadores en activo para revisiones uno a uno.

Por qué existe Rollabigfatone

Una escuela que nació de una idea sencilla: animar no empieza en el software, empieza en la mesa de trabajo. Antes de mover una figura hay que decidir qué historia se quiere contar, cuánto dura y con qué recursos se cuenta.

  1. Aprender haciendo, no viendo

    Cada videoclase termina en una práctica concreta: un ciclo de caminata, un salto, una transición entre dos escenarios. El estudiante entrega su cuadro por cuadro y lo revisa con el grupo antes de avanzar al siguiente ejercicio. La corrección llega sobre material propio, no sobre ejemplos ajenos.

    Ejercicios revisados por el equipo
  2. La iteración como método

    Un plano rara vez sale bien a la primera y eso no es un problema: es parte del proceso. Los talleres de storyboard y las prácticas de animación están diseñados para repetir, comparar versiones y ajustar. Se aprende a mirar el propio trabajo con distancia y a decidir qué corregir sin perder el impulso inicial.

    Versiones comparadas antes de producir
  3. Historias pequeñas, bien contadas

    No hace falta un largometraje para entender el movimiento. Un plano de diez segundos con un personaje que cruza una habitación ya exige ritmo, continuidad y decisiones de cámara. La escuela trabaja con piezas breves porque obligan a resolver lo esencial: qué se ve, cuándo y por qué.

    Piezas cortas con intención clara
  4. Un estudio abierto para practicar

    La plataforma reúne el estudio de animación, el timeline interactivo y la biblioteca creativa en un mismo espacio. El estudiante puede volver a sus proyectos, retomar un set a medio construir o consultar referencias cuando se atasca. Aprender animación también es saber dónde están las cosas cuando se necesitan.

    Acceso continuo a proyectos y referencias

Preguntas que aparecen cuando alguien empieza a animar

Antes de grabar el primer cuadro, casi todo el mundo se topa con las mismas dudas. Aquí reunimos las que más se repiten en los talleres de Rollabigfatone, con respuestas directas y sin rodeos legales.

¿Necesito experiencia previa en animación o dibujo?

No. La mayoría de los ejercicios parten de cero: mover una figura entre dos posiciones, medir la cadencia de captura y revisar el resultado. Si sabes usar una cámara o un móvil con trípode, ya tienes lo básico. Lo que sí pedimos es constancia: la animación cuadro por cuadro premia a quien repite y ajusta, no a quien acierta a la primera.

¿Qué materiales hacen falta para las prácticas de stop motion?

Un set pequeño, plastilina o figuras articuladas, una fuente de luz fija y algo para sujetar la cámara. En los talleres trabajamos con escalas reducidas para que el decorado quepa en una mesa y aguante horas de manipulación. Si tu espacio es limitado, te ayudamos a adaptar el ejercicio a un fondo modular que puedas guardar entre sesiones.

¿Cómo se organiza el trabajo entre storyboard y rodaje?

Primero se boceta la secuencia, se decide qué planos necesitan más detalle y cuáles pueden quedar abiertos. Después se pasa al set y se ajusta el ritmo según lo que la cámara realmente captura. Separar el storyboard de intención del storyboard de producción evita rehacer decorados cuando el plano no funciona como estaba pensado.

¿Puedo llevar un proyecto propio mientras hago el curso?

Sí, y de hecho lo recomendamos. Los ejercicios están pensados para encajar en una pieza narrativa corta que cada persona desarrolla a su ritmo. Revisamos avances, señalamos dónde el movimiento se rompe y proponemos alternativas sin imponer un estilo. La idea es que salgas con algo terminado, no solo con apuntes.

¿Cuánto dura una pieza animada típica de los talleres?

Entre quince segundos y un minuto. Es un rango que permite probar secuenciación, escenarios y transiciones sin que el proyecto se vuelva inmanejable. Las videoclases se graban para que puedas volver sobre un paso concreto cuando lo necesites, y las prácticas cuadro por cuadro se entregan por etapas.

¿Qué pasa con los materiales que produzco durante el curso?

Son tuyos. Puedes publicarlos, presentarlos o guardarlos como referencia. Solo pedimos que, si compartes procesos del taller, menciones el origen del ejercicio. Los detalles sobre uso de contenidos y datos personales están en términos y en la política del sitio.

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